Estos cambios son el tema principal de «Chilenas en transformación 2025», un informe de La Chilenografía que entrega una radiografía detallada sobre esta evolución y sus implicancias.
«Las mujeres se educan cada vez más, salen más a trabajar y se integran de manera activa a la vida pública. Esto está generando un cambio en sus valores y prioridades, lo que impacta directamente en el mundo del consumo y el marketing», explica Marcela Pérez de Arce, directora de La Chilenografía.
El fin del modelo tradicional de familia
Uno de los cambios más evidentes es la evolución en la estructura de los hogares chilenos. En 1990, apenas el 7% de los hogares eran unipersonales; hoy, esa cifra alcanza el 19%. Las familias nucleares han disminuido del 65% al 58%, mientras que las extendidas cayeron del 23% al 14%.
La jefatura femenina en los hogares también se ha disparado: en 1990 solo el 11% de los hogares eran liderados por una mujer; en 2022, ese número llegó al 48%. «Estamos presenciando un cambio estructural profundo: las mujeres no dependen de una pareja para sostener un hogar: se hacen cargo y toman decisiones económicas y de consumo de manera autónoma», explica Marcela Pérez de Arce, directora de La Chilenografía.
Aspiraciones: la independencia por sobre la maternidad
Si en el pasado existía la idea de que la maternidad era un pilar central en la realización personal de las mujeres, hoy esto ha cambiado radicalmente. La prioridad número uno para mujeres y hombres por igual es lograr la situación económica deseada (47% y 49% respectivamente); sin embargo, en el caso de las mujeres, la independencia y la felicidad superan con creces el deseo de formar una familia.
Para las mujeres, la felicidad (45%) y la independencia (42%) tienen un peso mayor que para los hombres. En contraste, la maternidad ha dejado de ser un eje central: solo el 9% de las mujeres la considera una fuente de realización personal, y entre las jóvenes de la Generación Z, esta cifra cae a un mínimo 3%.
«Este es un cambio generacional sin precedentes. La maternidad ha dejado de ser un imperativo para las mujeres jóvenes», señala Pérez de Arce.
Trabajo y dinero: una prioridad compartida
Actualmente, el 52% de las mujeres chilenas trabaja de manera remunerada, aunque esta cifra sigue por debajo del 71% de los hombres. A pesar de los avances, la brecha salarial persiste: en promedio, las mujeres ganan un 23,3 % menos que sus pares masculinos. Esta situación refuerza la importancia de la independencia financiera, un tema central para las nuevas generaciones de mujeres.
Las mascotas en el nuevo concepto de familia
A medida que disminuye el deseo de tener hijos, las mascotas han cobrado un rol central en la vida de las personas en Chile. Hoy,
- el 78% de las mujeres considera a sus mascotas un miembro más de la familia
- 63% de la Generación Z cree que deben ser tratadas como hijos
- 81% de las mujeres de la Generación Z considera que sus mascotas son tan importantes como cualquier otro miembro de la familia, y
- 52% de ellas afirma que preferiría tener una mascota antes que un hijo.
De hecho, el aumento en la tenencia de mascotas y la disminución de tenencia de hijos en los últimos años permite afirmar que hay más hogares en Chile con mascotas que con hijos.
«Este cambio está transformando no solo el hogar y las relaciones entorno a éste, sino también el consumo de productos y servicios, que van desde la alimentación hasta el entretenimiento para mascotas», destaca Pérez de Arce.
Un consumo más exigente y consciente
Las mujeres también han elevado sus expectativas sobre las marcas y la publicidad. Son más receptivas a la publicidad, pero también más críticas. Exigen confiabilidad, empatía y un compromiso real con causas sociales. «No basta con vender productos, las marcas deben conectar con los valores de las mujeres», enfatiza Pérez de Arce.
Las mujeres chilenas también están redefiniendo su relación con la publicidad. Si bien hombres y mujeres están casi equiparados en su interés por la publicidad, las mujeres declaran una mayor amplitud en los canales a través de los cuales interactúan con las marcas. Además, son más exigentes. Esperan que las marcas:
- sean confiables (59%),
- sean empáticas (28%),
- que aporten al bienestar social (28%)
- que se involucren en causas sociales (20%).
¿Un declive de los estereotipos?
El informe «Chilenas en Transformación 2025» refleja que las mujeres en Chile han roto con los modelos tradicionales de familia, maternidad y roles de género. Están dejando atrás antiguos paradigmas y construyendo una identidad más autónoma y progresista, redefiniendo el mercado y la cultura.
«Las mujeres chilenas no solo están cambiando su propia vida, están transformando el país entero», concluye Pérez de Arce.
A medida que su rol en la sociedad evoluciona, sus decisiones de consumo y sus expectativas también lo hacen. «Las marcas que no comprendan estos cambios estarán perdiendo una oportunidad clave para conectar con esta nueva generación de mujeres», advierte la especialista.
• Si quieres conocer más sobre el informe “Chilenas en transformación: redefiniendo roles y aspiraciones” de la Chilenografia desarrollado en febrero de 2024, escribe a la Marcela Pérez de Arce (marce@lavulca.cl)